Ironías van, ironías vienen

viernes, 8 de mayo de 2009

Pongamos por caso que un vikingo presta sus servicios a un gran mercader.
Pongamos por caso, que el mercader está muy contento con el vikingo. Tanto, que le compra una preciosa hacha.
Pongamos por caso, que el vikingo comienza a hacer uso del hacha que le regaló el mercader, en parte como agradecimiento, en parte porque le gusta.
Pongamos por caso, que el mercader nota que el vikingo usa demasiado el hacha, y le prohibe usarla antes del crepúsculo.

¿Adivinan cómo se siente el vikingo?

1. Enojado y decepcionado.
2. Furioso y decepcionado.
3. Decepcionado.
4. Feliz de la vida porque el mercader juega con sus sentimientos hacia el hacha.

¡Espero comentarios!

Ah, ¡me olvidaba! Cambiemos, por ejemplo... "hacha" por... no sé... "mesa de ping pong". Y hagamos unos cuantos cambios más en el texto, para aggiornarlo un poco. xD

2 acólitos opinaron:

RC dijo...

ARRGH!!!
Cuan equivocado el mercader!!!
Bien ahi con el diccionario de terminos vikingos....


Un buen vikingo tomaria el hacha y se la partiria en la cabeza la mercader... luego le prenderia fuego a su casa y se llevaria un jugoso botin...

Unknown dijo...

Bueno..., mirando por el lado positivo. Yo la usaría para desplegar mi almuerzo y disfrutar del mismo en una mesa limpia y graaande!!!!
No es el crepúsculo? O si? No se, ¿Es raro no?

Publicar un comentario