De Higalf

miércoles, 20 de abril de 2011

Poco se ha hablado de la fauna mitológica que rodea los mares de estos lares.
Algunas criaturas fantásticas nos ayudan en nuestras travesías y otras nos arrastran a oscuras cavernas donde doblegan nuestra voluntad dejando solo miserias.
Tal es el caso del terrible Higalf, El Destructor de Espíritus! (debe pronunciarse con el signo de exclamación y acento en la letra g)
El temido Higalf habita en oscuras cavernas donde se mantiene a gusto. Pero como necesita obreros que mantengan sus oscuros asuntos en marcha, debe apoderarse de las almas de pobres vikingos que valientemente se hacen a la mar.
Con este propósito adorna su caverna con tesoros y dispone de brebajes de los que tanto gustan los señores del mar. Pero es todo adorno, porque al tiempo de entrar por propia voluntad a su guarida nos damos cuenta que los tesoros no son mas que chocolates envueltos en papeles dorados y los brebajes saben a sangre; sangre de otros marinos, muchos de ellos pequeños grumetes.
El Higalf nos explotara para que sirvamos sus propósitos y nos convencerá que estamos en el mejor de los paraísos. Pero no nos dejemos engañar con sus dulces palabras, porque en realidad nos esta destrozando el espíritu!! Técnica muy comun entre criaturas de este tipo.

En otras culturas se cree que el Higalf se oculta bajo los lechos y se aferra a las piernas de los recién levantados. Ademas que su dieta se compone de gatos y cierres de valijas. Los ancianos gustan de espantarlo con insecticidas.


Así que, marinos y aventureros, estén bien atentos a los puertos donde fondean vuestros barcos!!
Y que el viento sople a vuestro favor!