jueves, 21 de mayo de 2009
Lo que verán a continuación es una seguidilla de cartas que en tiempos memorables los vikingos Baleog y Erik Arrgh! han intercambiado, cuando los regía una situación de apremio por quitar alquitrán de la cubierta de su navío.
Erik Arrgh!, nuestro mercader nos sigue pidiendo que quitemos el alquitrán de la cubierta. Hace media hora te pregunté qué sucedía con eso, y necesito saber qué avanzaste desde entonces.
Salve Odin,
Baleog.
A lo que Erik Arrgh! respondió:
Baleog. Mira, te explicaré cómo es la situación.
Situaciones de esta magnitud, cuando quitamos alquitrán de la cubierta que no se despega, no es tallar la madera, decir "Arrgh" y dejarla como nueva.
No voy a divagar sobre el asunto. A mi parecer, tú no puedes prometerle al Mercader entregas de trabajos que ni mi tripulación ni tu servidor como rudos Vikingos sabemos cuántas noches nos llevará. Arrgh..
Una luna atrás, te lo he dicho varias veces en menos de lo que se gastan los cepillos con el roce de la madera y el alquitrán, cuando me preguntaste cuánto nos faltaba para dejarla en el mismo estádo en el que Olaf la había robado.
Te lo he dicho, sabemos por qué el alquitrán no se quita y estamos mezclando sustancias para poder sacarlo.
Lo estamos intentando, tanto nuestros Hermanos de Noruega como nosotros, lo estamos intentando. Eso es lo que mejor hacemos. Fregamos y fregamos y siempre lo pudimos quitar. Arrgh!.
Hay distintos tipos de alquitrán y no todos salen de la misma forma.
Fíjate en el barco de Badín. Fíjate cómo lo hemos dejado después de un tiempo de trabajar en su cubierta.
Meses después de ser esa tarea encargada y que los hombres más duros de las tabernas lo hayan intentado, finalmente me contactaste a mi, Erik Arrgh, quién luego de conseguir a la mejor tripulación, pudimos dejarlo como nuevo.
Esto es lo mismo, es la cubierta de Badín del presente, sólo que ya sabemos qué ácidos utilizar.
Ahora Baleog, mi tripulación y yo estamos dando lo mejor, estamos poniendo todos nuestros músculos en funcionamiento a pesar del meceo del barco y del tiempo que tú has arreglado con el Mercader.
En el momento de tener la la mezcla justa para quitar el alquitrán de la cubierta, te lo informaré, así como si alguno de mis hombres la encuentra, estoy seguro de que ellos también lo harán.
Salve Odin,
Erik Arrgh!
¿La respuesta final? Para una próxima entrega...
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