martes, 21 de abril de 2009
Era un fria y epica noche en las costas de Midgard. Thorgberh se encontraba en una taverna junto a su barbaro amigo Nikonak; famoso por sus puntapies dirigidos a la cabeza de los enemigos vencidos.
Eran altas horas de la madrugada y junto al juglar se encontraron con el Shaman Coco.
Charlaron un largo rato de los saqueos que gustaban de hacer en sus gloriosos dias de juventud; por bebida, solo habia cerveza, como debe ser en toda taverna oscura. De pronto una burbuja cruzo el aire, Thorgberh se asombro al igual que Nikonak, pronto descubrieron que el Shaman estaba haciendo sus magias y generando burbujas.
Sin dudarlo le exigieron al Shaman que les enseñara esas artes oscuras; y asi fue como Thorgberh adquirio el arte oscuro de las burbujas voladoras...
1 acólitos opinaron:
Indudablemente es un arte oculto que todos envidiamos.
Arrrgh!
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